La reproducción del caballito de mar constituye uno de los procesos más singulares entre los vertebrados: la hembra produce los huevos y los transfiere al macho, que los recibe en una bolsa incubadora especializada, mantiene en ella a los embriones durante su desarrollo y finalmente libera a las crías.
El Oceanogràfic de València alcanzó un importante hito en 2021: reproducir por primera vez en sus instalaciones al caballito de mar de hocico largo (Hippocampus guttulatus). En total nacieron 30 crías, procedentes de reproductores cedidos por el Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC de Vigo dentro de una iniciativa orientada a mejorar el conocimiento y la conservación de los caballitos de mar ibéricos.
La reproducción bajo cuidado profesional exige controlar cuidadosamente el cortejo, la calidad del agua, el diseño del acuario y, especialmente, la alimentación y el desarrollo de los juveniles. La experiencia acumulada por el equipo del Oceanogràfic con otras especies de caballitos de mar resultó esencial para sacar adelante a las crías.

¿Cómo es la reproducción del caballito de mar?
La reproducción comienza con una serie de interacciones entre el macho y la hembra que permiten sincronizar su estado reproductivo. El cortejo puede incluir aproximaciones, movimientos coordinados y ascensos conjuntos por la columna de agua.
Durante la fase final, ambos animales se sitúan frente a frente y suelen entrelazar temporalmente sus colas prensiles. La hembra introduce entonces su ovipositor en la abertura de la bolsa incubadora del macho y deposita en ella los huevos.
El macho aporta los espermatozoides y los huevos quedan fecundados dentro del entorno protegido de la bolsa. A partir de ese momento comienza la gestación masculina, durante la cual los embriones permanecen asociados al tejido interno de la bolsa hasta completar su desarrollo.
La danza de cortejo del caballito de mar
La llamada “danza” no es un comportamiento decorativo, sino una fase funcional de la reproducción del caballito de mar. Los movimientos coordinados ayudan a sincronizar a la pareja, comprobar su receptividad y situar correctamente la abertura genital de la hembra frente a la bolsa incubadora del macho.
En el caso de Hippocampus guttulatus, disponer de suficiente altura en la columna de agua resulta especialmente importante. El ascenso conjunto facilita la transferencia de los huevos y permite que ambos animales mantengan durante unos segundos la posición necesaria.
Por esta razón, el diseño vertical del tanque utilizado por el Oceanogràfic favoreció el desarrollo del cortejo. No basta con mantener una temperatura adecuada: el espacio debe permitir que los animales expresen su repertorio natural de comportamientos reproductivos.

¿Por qué el macho del caballito de mar se queda “embarazado”?
La expresión “el macho se queda embarazado” es divulgativamente válida porque describe una gestación masculina real, pero conviene explicar qué aporta cada sexo.
La hembra:
- produce los ovocitos;
- acumula en ellos gran parte de las reservas iniciales;
- los transfiere mediante el ovipositor.
El macho:
- recibe los huevos en su bolsa incubadora;
- participa en la fecundación;
- regula el ambiente en el que se desarrollan;
- facilita el intercambio de gases;
- interviene en el equilibrio de agua y sales;
- protege a los embriones;
- libera finalmente a las crías.

La pared interna de la bolsa experimenta importantes modificaciones durante la gestación. Aumenta su vascularización y establece una estrecha relación con los embriones, favoreciendo el intercambio de oxígeno, dióxido de carbono, agua y determinados nutrientes o compuestos protectores. No es simplemente una cavidad donde se almacenan huevos: es un órgano fisiológicamente activo.
Esta adaptación es exclusiva de los signátidos —la familia que incluye caballitos de mar, peces pipa y dragones de mar—, aunque el grado de protección de los embriones varía entre sus diferentes grupos.
Precisamente, esta adaptación convierte la reproducción del caballito de mar en uno de los procesos reproductivos más extraordinarios del reino animal.
¿Cómo se desarrollan las crías dentro de la bolsa?
Una vez transferidos, los huevos quedan alojados en compartimentos del tejido interno de la bolsa incubadora. Los embriones se desarrollan protegidos de muchos cambios externos mientras el macho regula progresivamente las condiciones internas.
Durante la gestación se forman las principales estructuras corporales:
- cabeza y hocico;
- columna vertebral;
- aletas;
- ojos;
- tubo digestivo;
- cola prensil.
Las crías no atraviesan una fase larvaria completamente distinta al adulto. Cuando salen de la bolsa ya presentan la forma básica de un caballito de mar, aunque son extremadamente pequeñas, frágiles y todavía deben completar buena parte de su crecimiento.
La duración exacta de la gestación y el número de descendientes dependen de la especie, la temperatura, el tamaño de los reproductores y otras condiciones ambientales. Por ello, no conviene aplicar a todos los caballitos de mar una única cifra de días o de crías.
¿Cómo nacen los caballitos de mar?
Al finalizar la gestación, el macho inicia contracciones musculares de la bolsa y del tronco. Mediante movimientos repetidos expulsa progresivamente a los juveniles al agua.
El proceso puede prolongarse y exige un notable esfuerzo. Las crías nacen como individuos independientes: una vez liberadas, no reciben alimento ni cuidados posteriores de los progenitores.
Desde sus primeros momentos deben:
- mantenerse en una posición adecuada en el agua;
- capturar presas vivas de tamaño microscópico;
- evitar quedar atrapadas en la superficie;
- superar alteraciones repentinas de la calidad del agua;
- escapar de posibles depredadores.
Esta ausencia de cuidado parental después del nacimiento explica, en parte, la elevada vulnerabilidad de las primeras etapas de vida.

¿Por qué es tan difícil la reproducción de caballitos de mar en un acuario?
Conseguir el apareamiento es solo el primer paso. El mayor reto suele comenzar después del nacimiento.
Los juveniles de Hippocampus guttulatus tienen una boca muy pequeña y unas capacidades digestivas todavía en desarrollo. Necesitan presas vivas de dimensiones, densidad y composición nutricional adecuadas. Si el alimento es demasiado grande, escaso o poco nutritivo, las crías pueden dejar de crecer o morir en pocos días.
Los estudios sobre el cultivo de esta especie han analizado factores como:
- el tipo de acuario;
- la intensidad de la aireación;
- el fotoperiodo;
- la temperatura;
- la densidad de juveniles;
- el tamaño y calidad del alimento vivo;
- el enriquecimiento nutricional de las presas.
Las investigaciones del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC han mostrado que la supervivencia temprana mejora cuando se adapta tanto la hidrodinámica de los tanques como la alimentación a las necesidades específicas de los juveniles. Los acuarios tipo pseudo-kreisel, una aireación correctamente ajustada y el uso de presas vivas apropiadas pueden mejorar su crecimiento y supervivencia.
Un equilibrio especialmente delicado
Las corrientes deben mantener el alimento distribuido y reducir la acumulación de residuos, pero no pueden ser tan intensas que agoten a las crías.
También es necesario evitar que los juveniles ingieran aire en la superficie, sufran lesiones o queden atrapados en elementos técnicos. La higiene y la estabilidad microbiológica son esenciales porque cualquier deterioro de la calidad del agua puede afectar rápidamente a animales tan pequeños.
El primer nacimiento de Hippocampus guttulatus en el Oceanogràfic
El Oceanogràfic logró reproducir por primera vez 30 caballitos de mar de hocico largo a partir de dos ejemplares cedidos por el Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC de Vigo.
Tras el nacimiento, las crías permanecieron en el área de Cuarentena bajo seguimiento de los equipos de peces, veterinaria y calidad del agua. Allí recibieron alimentación adaptada a cada fase de crecimiento hasta alcanzar el tamaño y la condición necesarios para trasladarse a una instalación visible para el público.
El resultado se apoyó en la experiencia previa del centro con otras especies, como:
- Hippocampus abdominalis;
- Hippocampus reidi.
Sin embargo, los protocolos no pueden trasladarse automáticamente de una especie a otra. Cada caballito presenta diferencias de tamaño al nacer, comportamiento, capacidad digestiva y requerimientos ambientales.
El éxito alcanzado por el Oceanogràfic demuestra que la reproducción del caballito de mar puede convertirse en una herramienta clave para mejorar el conocimiento científico, desarrollar programas de conservación y proteger las poblaciones naturales de Hippocampus guttulatus.

¿Dónde vive el caballito de mar de hocico largo?
Hippocampus guttulatus se distribuye por aguas costeras del Atlántico nororiental, el Mediterráneo y áreas próximas. Habita ambientes poco profundos con estructuras a las que puede sujetarse mediante su cola prensil.
Puede encontrarse asociado a:
- praderas de fanerógamas marinas;
- comunidades de macroalgas;
- fondos mixtos;
- lagunas costeras;
- estuarios;
- zonas con esponjas y otros organismos estructurales.
Su capacidad de desplazamiento es limitada. Nada utilizando principalmente la pequeña aleta dorsal para impulsarse y las aletas pectorales para maniobrar. La cola prensil le permite fijarse a la vegetación o a otros elementos del fondo y evitar ser arrastrado por la corriente.
La dependencia de hábitats complejos y costeros hace que resulte especialmente sensible a su degradación.
Una especie protegida y con poblaciones en descenso
A escala global, Hippocampus guttulatus está evaluado como Casi Amenazado en la Lista Roja de la UICN, que señala descensos en sus poblaciones.
En España, la especie figura en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. Además, el Ministerio para la Transición Ecológica ha tramitado una propuesta para incorporarla al Catálogo Español de Especies Amenazadas con la categoría de Vulnerable. Mientras esa modificación no se confirme mediante su publicación normativa definitiva, conviene diferenciar claramente entre su protección actual y la propuesta de recatalogación.

También está amparada por diferentes instrumentos internacionales de protección y el comercio internacional de caballitos de mar está regulado por CITES.
¿Puede la cría bajo cuidado profesional ayudar a su conservación?
La reproducción del caballito de mar en un medio controlado constituye una herramienta fundamental para comprender mejor la biología de estas especies y desarrollar programas de conservación y recuperación.
Puede contribuir a:
- conocer mejor su biología reproductiva;
- perfeccionar la alimentación y los cuidados de los juveniles;
- mantener poblaciones gestionadas con diversidad genética;
- reducir, en determinados contextos, la necesidad de extraer ejemplares silvestres;
- desarrollar protocolos potencialmente aplicables a proyectos de refuerzo;
- formar a profesionales;
- sensibilizar al público sobre la conservación de los hábitats costeros.
Una reintroducción solo debe plantearse cuando esté científicamente justificada, se conozca el origen genético y sanitario de los individuos, exista un hábitat adecuado y se hayan reducido las causas que provocaron el declive. También requiere seguimiento posterior.
Por eso, el logro del Oceanogràfic debe interpretarse principalmente como un avance en conocimiento, manejo y conservación coordinada, no como una repoblación automática del medio natural.
De la reproducción a la conservación: así protege el Oceanogràfic a los caballitos de mar
La Fundación Oceanogràfic desarrolla, junto con la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana, un programa de recuperación, seguimiento y reintroducción de caballitos de mar en la Comunitat Valenciana. Este proyecto combina investigación científica, atención veterinaria y colaboración con el sector pesquero para proteger estas especies.
Uno de los pilares del programa es la implicación de las cofradías de pescadores. Cuando un caballito de mar aparece de forma accidental entre las redes, los pescadores activan un protocolo de aviso para que el equipo de la Fundación Oceanogràfic pueda recoger al ejemplar y trasladarlo al Centro de Recuperación. Allí veterinarios y biólogos evalúan su estado de salud y, si el animal se encuentra en condiciones adecuadas, lo preparan para su regreso al mar.
La reintroducción no se realiza de forma aleatoria. Antes de cada suelta, los técnicos seleccionan zonas con hábitats adecuados mediante prospecciones submarinas y liberan a los ejemplares cerca de su lugar de origen. Además, muchos de ellos se marcan de forma individual para facilitar su seguimiento científico y obtener información sobre su supervivencia, desplazamientos y comportamiento una vez regresan al medio natural.
Preguntas frecuentes sobre la reproducción del caballito de mar
Sí. El macho recibe los huevos de la hembra en una bolsa incubadora, donde se produce la fecundación y se desarrollan los embriones hasta el nacimiento.
La hembra produce y transfiere los huevos, que contienen importantes reservas iniciales. El macho se encarga después del ambiente de incubación y del desarrollo de los embriones dentro de la bolsa.
El macho realiza contracciones y expulsa a las crías desde la bolsa incubadora. Los juveniles nacen con la forma básica del adulto y son independientes desde ese momento.
Depende de la especie y de la temperatura. No existe una cifra única aplicable a todos los caballitos de mar.
El número varía enormemente según la especie, el tamaño y la edad del macho y las condiciones reproductivas. Puede ir desde decenas hasta varios centenares.
Por su pequeño tamaño, sus exigentes necesidades alimentarias, su limitada capacidad natatoria inicial, la depredación y su sensibilidad a los cambios ambientales.
La UICN lo clasifica globalmente como Casi Amenazado y sus poblaciones presentan una tendencia descendente. En España está incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial.


