Los huevos de tortuga son el inicio de uno de los procesos más fascinantes del mundo marino. Una noche de verano, Carles y Rut paseaban junto a unos amigos por el litoral de Sueca cuando observaron a una tortuga boba (Caretta caretta) salir del mar y avanzar por la arena. En lugar de acercarse, iluminarla o intentar ayudarla por su cuenta, llamaron al 112 y siguieron las indicaciones de la Red de Varamientos: guardar distancia, mantener el entorno tranquilo y evitar luces y flashes.
Aquella actuación permitió que la hembra completara la puesta de 88 huevos de tortuga. El equipo de rescate de la Fundación Oceanogràfic acudió al lugar, identificó al animal y evaluó el nido. Los huevos se trasladaron posteriormente a una zona protegida de El Saler y una parte de ellos se llevó a las incubadoras del Oceanogràfic para realizar un seguimiento bajo condiciones controladas.
Esta historia ilustra un aspecto esencial de la conservación: cuando una tortuga marina aparece en una playa, la mejor ayuda es no intervenir, avisar inmediatamente al teléfono de Emergencias, 112, y seguir las indicaciones de los profesionales.

¿Cómo son los huevos de tortuga?
Los huevos de la tortuga boba son blancos, esféricos como una pelota de golf y poseen una cubierta flexible y de aspecto apergaminado.
La puesta queda enterrada habitualmente a varias decenas de centímetros de profundidad, donde la arena mantiene unas condiciones de humedad, temperatura e intercambio gaseoso que permiten el desarrollo de los embriones.
Las hembras de tortuga boba suelen depositar entre 70 y 120 huevos por puesta, aunque el número varía según el tamaño, la edad, la condición corporal y la población de origen. Un nido contiene alrededor de un centenar de huevos como valor orientativo, no como una cifra fija aplicable a todas las hembras.

¿Cómo pone los huevos una tortuga marina?
La nidificación suele producirse durante la noche. La hembra sale del agua, avanza por la playa y selecciona un punto donde excava primero una depresión corporal y después una cámara más profunda utilizando las aletas posteriores.
Cuando la cavidad está preparada, deposita los huevos uno a uno o en pequeños grupos. Después cubre la cámara con arena, compacta y disimula la superficie antes de regresar al mar.
Durante este proceso, cualquier perturbación puede provocar que interrumpa el intento de puesta. Por eso es fundamental:
- Llamas inmediatamente al 112
- Mantener una distancia amplia
- No situarse delante del animal
- Evitar hacer ruido
- No usar linternas ni flashes
- Asegurar la zona para que no se acerquen curiosos
En la Comunitat Valenciana, la temporada de nidificación se concentra principalmente entre junio y agosto. Las hembras dejan además un rastro característico sobre la arena, cuya detección permite activar el protocolo de protección.

¿Cómo se desarrolla un huevo de tortuga?
El desarrollo comienza tras la fecundación, que se ha producido antes de la puesta. Una vez enterrado el huevo, el embrión utiliza las reservas nutritivas de la yema mientras se forman progresivamente sus órganos y estructuras corporales.
Durante la incubación se desarrollan, entre otros elementos:
- El sistema nervioso
- El corazón y sistema circulatorio
- Los ojos
- Las extremidades
- El caparazón
- El aparato digestivo
- Los pulmones
La velocidad del desarrollo depende de las condiciones térmicas y ambientales, y los huevos no deben manipularse en exceso para comprobar directamente la evolución del embrión. La monitorización se realiza mediante el control del nido, las temperaturas y otros indicadores aplicados por personal especializado.
¿Cuánto tardan en eclosionar los huevos de tortuga?
En la tortuga boba, la incubación suele durar aproximadamente dos meses, aunque puede acortarse o prolongarse según la temperatura y las condiciones del nido.
Los protocolos españoles establecen una vigilancia especialmente intensa a partir de aproximadamente el día 45, porque desde ese momento puede aproximarse la eclosión. Los registros históricos en España muestran nacimientos alrededor de los 58 días, pero no debe interpretarse esa cifra como una duración universal.
La temperatura determina el sexo de las crías
Las tortugas marinas no determinan el sexo mediante cromosomas sexuales como ocurre en los mamíferos. En su caso, el sexo de las crías depende de la temperatura de incubación durante una fase sensible del desarrollo embrionario.
De forma simplificada, las temperaturas más frescas producen una mayor proporción de machos y las más cálidas, una mayor proporción de hembras. No existe, sin embargo, una frontera absoluta aplicable a cualquier población y playa: la temperatura pivotal y el rango de transición pueden variar.
En la tortuga boba se utiliza con frecuencia una temperatura cercana a los 29 °C como referencia aproximada para producir proporciones similares de ambos sexos, pero ese valor no debe aplicarse de manera automática a todos los nidos.
El calentamiento global plantea un desafío importante. El aumento sostenido de la temperatura de la arena puede favorecer nidadas fuertemente feminizadas y, cuando se superan los límites térmicos adecuados, reducir el éxito de eclosión o la condición de los neonatos.

¿Por qué se incuban algunos huevos en el Oceanogràfic?
Cuando se localiza un nido, los especialistas analizan factores como:
- La proximidad al agua
- El riesgo de inundación
- La compactación de la arena
- El tránsito de personas y vehículos
- La limpieza mecánica de la playa
- La iluminación artificial
- Las previsiones meteorológicas
Según esa valoración, el nido puede permanecer en el lugar elegido por la hembra, trasladarse a un sector protegido de la playa o dividirse, dejando una parte en condiciones naturales y otra en una incubadora especializada.
Esta decisión no se adopta porque una incubadora sea necesariamente “mejor” que la playa. Su finalidad es reducir riesgos concretos, diversificar las condiciones de incubación y obtener información científica útil.
En 2024, por ejemplo, 18 huevos procedentes de un nido localizado en la playa de La Punta fueron trasladados a las incubadoras del Oceanogràfic. Diez eclosionaron y ocho resultaron no fértiles. Tras el nacimiento, los neonatos fueron medidos, pesados y mantenidos inicialmente en condiciones que simulaban el interior oscuro del nido.
¿Se pueden mover los huevos de tortuga?
Nunca deben ser manipulados por particulares.
La traslocación de un nido es una intervención técnica que solo debe realizar personal autorizado, siguiendo protocolos específicos. Los especialistas registran la posición, profundidad y estructura del nido, preservan la orientación de los huevos y reproducen de la forma más fiel posible las condiciones originales.
Por eso, si una persona encuentra huevos o un posible nido, debe acordonar informalmente la zona manteniendo distancia, impedir que otras personas lo pisen y llamar al 112, sin excavar ni tocar nada.

¿Por qué aparecen más nidos en las costas españolas?
La tortuga boba anida tradicionalmente en grandes cantidades en el Mediterráneo oriental, sobre todo en Grecia, Turquía, Chipre y Libia. Sin embargo, durante las últimas décadas han aumentado los eventos de nidificación en España, Francia e Italia.
La evidencia científica indica que el Mediterráneo occidental está experimentando un proceso de expansión o colonización de nuevas zonas de puesta. El aumento de la temperatura marina y el cambio de las condiciones climáticas aparecen entre las explicaciones principales, aunque también influyen una mayor vigilancia, mejores protocolos de detección y la colaboración ciudadana.
Estas nuevas playas pueden tener un valor especial. Al ser en algunos casos más frescas que las áreas tradicionales, podrían producir una mayor proporción de machos y ofrecer condiciones térmicas favorables frente a la feminización prevista en zonas de puesta más cálidas. La colonización occidental se considera, por tanto, una posible respuesta adaptativa al cambio climático, aunque todavía requiere seguimiento a largo plazo.
No sería preciso afirmar que las tortugas “eligen España para producir machos” de manera consciente. La formulación rigurosa es que los cambios ambientales pueden estar favoreciendo la nidificación en áreas nuevas cuyas condiciones térmicas producen proporciones sexuales diferentes.

¿Cómo nacen las tortugas?
Cuando el desarrollo embrionario termina, la cría rompe la cáscara mediante una estructura temporal del pico denominada carúncula o diente de huevo.
Los neonatos no suelen salir inmediatamente a la superficie de manera individual. Muchos permanecen dentro de la cámara y coordinan sus movimientos. Al remover conjuntamente la arena, el grupo asciende de forma progresiva hasta emerger, normalmente durante la noche o en horas de menor temperatura.
Este comportamiento colectivo reduce el esfuerzo individual y puede limitar la exposición al calor y a algunos depredadores.
Tras emerger, se orientan hacia el horizonte marino utilizando señales naturales de luminosidad y la pendiente de la playa. La iluminación artificial puede desorientarlos y conducirlos hacia paseos, carreteras o edificios, alejándolos del agua.
¿Qué ocurre después de la eclosión?
Una vez nacidas en el Oceanogràfic, las crías se miden y pesan cuando el protocolo científico lo requiere. En los nacimientos registrados por la Fundación Oceanogràfic en 2024, los neonatos presentaron una longitud aproximada de cuatro centímetros y un peso ligeramente superior a 15 gramos.
El Head Starting consiste en criar durante el primer año a un número limitado de neonatos bajo cuidado profesional, hasta que alcanzan un tamaño que reduce su vulnerabilidad frente a numerosos depredadores. Durante ese periodo desarrollan capacidad de natación, buceo y alimentación antes de ser liberados.
No todas las crías de un nido participan en este programa. Mantener una parte del nacimiento natural permite conservar el proceso ecológico y estudiar distintas estrategias de protección.
¿Qué hacer si encuentras huevos de tortuga o una hembra desovando?
Si ves una tortuga marina, un rastro o un posible nido en una playa de la Comunitat Valenciana, llama al 112. No la toques ni la ilumines.
La historia de Carles y Rut: una llamada que protegió 88 huevos
Carles y Rut hicieron exactamente lo que requiere el protocolo: no interfirieron, avisaron al 112 y esperaron las indicaciones de los especialistas.
Gracias a ello, la tortuga pudo completar la puesta y el equipo de la Fundación Oceanogràfic pudo documentar el acontecimiento, identificar a la hembra y proteger los 88 huevos de tortuga. Parte de la puesta quedó vigilada en una zona protegida de El Saler y otra parte se incubó bajo condiciones controladas en el Oceanogràfic.
Este caso demuestra que la protección de un nido no comienza en el laboratorio. Comienza en la playa, con una persona capaz de reconocer que está ante un animal salvaje, mantener la distancia y activar correctamente la red de respuesta.
Preguntas frecuentes sobre los huevos de tortuga
Una puesta suele contener entre 70 y 120 huevos, aunque el número puede variar. Un valor cercano a cien huevos es habitual en la especie
La incubación suele prolongarse aproximadamente dos meses, pero la duración depende principalmente de la temperatura y de las condiciones del nido.
No. Presentan una cubierta flexible y apergaminada, adaptada a su incubación enterrada en arena.
Sí. En las tortugas marinas, el sexo depende de la temperatura durante una fase sensible del desarrollo. Las temperaturas relativamente más frescas producen más machos y las más cálidas, más hembras.
No. Debes llamar al 112 y esperar la intervención del personal autorizado. Una traslocación incorrecta puede afectar al embrión y reducir las posibilidades de eclosión.
Un huevo puede no estar fecundado o el embrión puede dejar de desarrollarse por causas genéticas, temperaturas inadecuadas, inundación, deshidratación, contaminación, infección u otras alteraciones del nido.


