Una mañana de navegación frente a la costa de Oropesa del Mar (Castellón), una familia creyó distinguir a lo lejos lo que parecía una tabla de surf flotando. Al acercarse descubrieron que, en realidad, era una tortuga marina en peligro de extinción atrapada en un gran saco de rafia que le impedía nadar con normalidad.
Aquel ejemplar pertenecía a la especie Lepidochelys kempii, conocida como tortuga lora, considerada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en Pelirgo Crítico de Extinción. Gracias a la rápida actuación de la familia, que avisó inmediatamente al 112, se activó la Red de Varamientos de la Comunitat Valenciana y el equipo de la Fundación Oceanogràfic trasladó al animal hasta el ARCA del Mar para recibir atención veterinaria especializada.
La tortuga, bautizada posteriormente como Paolo por los hijos de la familia, presentaba graves lesiones provocadas por el plástico. Los veterinarios del Oceanogràfic consiguieron estabilizarla y realizar una compleja intervención quirúrgica que permitió salvar su vida, aunque fue necesario amputar una de sus aletas posteriores debido a la necrosis provocada por el enredo.
La historia de Paolo demuestra cómo una tortuga marina en peligro de extinción puede recuperarse gracias a la rápida actuación de la ciudadanía y del equipo veterinario del Oceanogràfic.
¿Por qué hay tortugas marinas en peligro de extinción?
Las tortugas marinas llevan habitando los océanos desde hace más de 100 millones de años. Sin embargo, en apenas unas décadas, muchas de sus poblaciones han experimentado importantes descensos debido, principalmente, a actividades de origen humano.
Actualmente, las siete especies de tortugas marinas reconocidas en el mundo están clasificadas por la UICN en alguna categoría de amenaza, desde Vulnerable hasta En Peligro Crítico.
Entre las principales amenazas destacan:
- la captura accidental en artes de pesca;
- la ingestión y el enredo en residuos plásticos;
- la destrucción y alteración de las playas donde nidifican;
- las colisiones con embarcaciones;
- la contaminación marina;
- el cambio climático, que modifica las temperaturas de incubación y altera las playas de puesta.
Cada una de estas amenazas actúa de forma diferente según la especie, pero todas contribuyen a reducir unas poblaciones que se recuperan lentamente debido a la larga vida de las tortugas y a que alcanzan la madurez sexual tras muchos años.

La tortuga lora: la especie más amenazada del planeta
Paolo pertenece a la especie Lepidochelys kempii, conocida como tortuga lora.
Es la tortuga marina con el área de distribución reproductora más reducida del mundo. La mayor parte de las hembras anidan en playas del Golfo de México, especialmente en el estado mexicano de Tamaulipas, aunque algunos ejemplares también utilizan playas de Estados Unidos.
La UICN clasifica actualmente a esta especie como En Peligro Crítico, debido al fuerte descenso que sufrió durante el siglo XX por la explotación de huevos, la captura accidental y la degradación de su hábitat.
Aunque su presencia en aguas españolas es muy poco frecuente, algunos individuos alcanzan el Atlántico oriental y, de manera excepcional, pueden aparecer también en el Mediterráneo occidental.
Por ello, el rescate de Paolo constituyó un caso especialmente relevante desde el punto de vista científico y de la conservación.

El plástico: una de las principales amenazas para las tortugas marinas
Los residuos marinos representan uno de los mayores problemas para las tortugas.
Las bolsas, sacos de rafia, cabos, sedales y redes abandonadas pueden provocar enredos que impiden a los animales nadar, alimentarse o salir a respirar.
En otros casos, las tortugas ingieren plásticos al confundirlos con alimento. Las bolsas flotantes, por ejemplo, pueden parecer medusas, una de las presas habituales de algunas especies.
Las consecuencias pueden ser muy graves:
- amputaciones por estrangulamiento;
- heridas profundas;
- infecciones;
- obstrucciones intestinales;
- desnutrición;
- ahogamiento.
En Paolo, esta tortuga marina en peligro de extinción, el saco de rafia comprimió una de las aletas posteriores durante tanto tiempo que el tejido dejó de recibir riego sanguíneo, provocando una necrosis irreversible que obligó a amputarla para salvar al animal.
¿Qué hacer si encuentras una tortuga marina en peligro de extinción?
La colaboración ciudadana resulta fundamental para la conservación de las tortugas marinas.
Si encuentras un ejemplar herido, enredado, flotando sin poder sumergirse o varado en la playa, es importante seguir unas pautas sencillas:
- Mantén la calma y evita manipular al animal.
- No retires anzuelos, sedales ni otros objetos incrustados.
- No intentes devolverla al mar por iniciativa propia.
- Mantén a las personas y mascotas alejadas para reducir el estrés.
- Llama inmediatamente al 112 para activar la Red de Varamientos de la Comunitat Valenciana.
Una actuación rápida permite que los equipos especializados valoren el estado del animal y decidan el procedimiento más adecuado para su recuperación.

Así trabaja el ARCA del Mar
Tras el rescate, Paolo fue trasladado al Área de Recuperación y Conservación de Animales del Mar (ARCA del Mar) del Oceanogràfic.
Este hospital de fauna marina recibe tortugas, pero también interviene cetáceos y otros animales marinos heridos o enfermos in situ procedentes de todo el litoral de la Comunitat Valenciana.
Cada ejemplar sigue un protocolo adaptado a su estado clínico:
- exploración veterinaria;
- diagnóstico mediante técnicas de imagen y análisis clínicos;
- hospitalización;
- cirugía cuando es necesaria;
- rehabilitación;
- regreso al medio natural.
Desde su puesta en marcha en 2007, el ARCA del Mar ha atendido a cientos de tortugas marinas gracias a la colaboración con la Generalitat Valenciana, pescadores, servicios de emergencia, universidades y numerosas entidades dedicadas a la conservación de la biodiversidad marina.
Proteger una tortuga marina en peligro de extinción significa también conservar los ecosistemas marinos de los que depende y reducir las amenazas que ponen en riesgo su supervivencia.
Cómo protege el Oceanogràfic a las tortugas marinas en peligro de extinción
La recuperación de Paolo forma parte de un trabajo mucho más amplio desarrollado por la Fundación Oceanogràfic.
Entre sus principales líneas de actuación destacan:
- el rescate y recuperación de tortugas marinas a través del ARCA del Mar;
- el programa Head Starting, que incrementa la supervivencia de tortugas bobas nacidas en nuestras costas;
- la protección y seguimiento de nidos de tortuga marina en el litoral mediterráneo;
- la investigación sobre biología, salud y conservación de distintas especies;
- la educación ambiental dirigida a fomentar el respeto por los océanos.
Cada una de estas iniciativas persigue un mismo objetivo: contribuir a que las tortugas marinas continúen formando parte de nuestros mares durante las próximas generaciones

Los pescadores, aliados imprescindibles en la conservación de las tortugas marinas
La recuperación de tortugas marinas sería imposible sin la colaboración de quienes pasan más tiempo en el mar. Los pescadores profesionales desempeñan un papel fundamental en la conservación de estas especies al comunicar de forma inmediata la captura accidental de ejemplares vivos y facilitar su traslado para recibir atención veterinaria especializada.
Desde hace años, la Fundación Oceanogràfic trabaja conjuntamente con las cofradías de pescadores de la Comunitat Valenciana, la Generalitat Valenciana y la Red de Varamientos para garantizar que las tortugas capturadas de forma accidental puedan recuperarse y regresar al mar en las mejores condiciones posibles.

Cuando una tortuga queda atrapada en un arte de pesca, los pescadores activan el protocolo establecido y trasladan al animal hasta un puerto seguro, donde el equipo de rescate del ARCA del Mar se hace cargo de su atención. Esta rápida actuación resulta esencial, ya que muchas tortugas llegan con problemas de flotabilidad, lesiones provocadas por anzuelos o sedales, signos de agotamiento o síntomas compatibles con el síndrome de descompresión, una afección que puede aparecer cuando ascienden a la superficie demasiado rápido tras quedar enganchadas en redes de pesca de arrastre.
Gracias a esta colaboración, cientos de tortugas marinas han podido ser tratadas, rehabilitadas y devueltas al medio natural. Además de salvar vidas, el trabajo conjunto entre pescadores y científicos proporciona información muy valiosa sobre la distribución de las especies, las principales amenazas que afrontan y las medidas más eficaces para reducir las capturas accidentales.
La experiencia demuestra que la conservación de las tortugas marinas solo es posible mediante la implicación de toda la sociedad. En este esfuerzo compartido, los pescadores se han convertido en uno de los principales aliados de la Fundación Oceanogràfic para proteger una de las especies más emblemáticas y vulnerables del Mediterráneo.

Preguntas frecuentes
La tortuga lora (Lepidochelys kempii) está clasificada como En Peligro Crítico por la UICN.
No la devuelvas al mar ni retires objetos incrustados. Llama al 112 para activar el protocolo de rescate.
Los residuos marinos, especialmente redes, cabos y sacos, pueden atrapar a las tortugas durante sus desplazamientos o mientras buscan alimento.
Depende de cada caso. Tras un proceso de rehabilitación y una valoración veterinaria completa, algunas tortugas pueden adaptarse y regresar al medio natural con éxito.


