Cada verano, cientos de tortugas recién nacidas emergen de sus nidos y emprenden uno de los viajes más difíciles del reino animal. Desde el momento en que abandonan el huevo deben enfrentarse a depredadores, corrientes marinas, contaminación y otras amenazas que hacen que muy pocas logren sobrevivir.
Se estima que solo una de cada mil tortugas bobas (Caretta caretta) alcanza la edad adulta.
Para aumentar sus posibilidades de supervivencia, la Fundación Oceanogràfic desarrolla desde hace años el proyecto Head Starting, un programa de conservación que consiste en criar temporalmente a las tortugas recién nacidas en un entorno controlado antes de devolverlas al mar cuando han alcanzado un tamaño que les permite afrontar con mayores garantías sus primeros meses de vida.
Los resultados científicos demuestran que esta estrategia puede multiplicar por seis su supervivencia.
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¿Por qué mueren tantas tortugas recién nacidas?
El nacimiento representa el momento más crítico en la vida de una tortuga marina.
Nada más salir del nido, las crías deben recorrer la playa hasta alcanzar el mar y, una vez allí, enfrentarse a peces, aves y otros depredadores.
Durante los primeros meses también deben aprender a alimentarse y sobrevivir en mar abierto.
A estas amenazas naturales se suman otras provocadas por la actividad humana, como la pesca accidental, la contaminación por plásticos o el cambio climático.
Por ello, la mortalidad durante los primeros meses de vida es extremadamente elevada.

¿Qué es el proyecto Head Starting?
El Head Starting es una técnica de conservación a nivel nacional utilizada para aumentar las posibilidades de supervivencia de las tortugas marinas recién nacidas.
Consiste en mantener temporalmente a las crías en un entorno controlado, donde reciben cuidados especializados y una alimentación adecuada hasta alcanzar aproximadamente un kilogramo de peso.
Cuando llegan a ese tamaño, se sueltan al mar.
El objetivo es muy sencillo: que sean lo suficientemente grandes para muchos de los depredadores que normalmente acabarían con ellas durante sus primeras semanas de vida.
Un estudio pionero en el Mediterráneo
Para comprobar si esta estrategia realmente funcionaba, investigadores de la Universitat Politècnica de València, la Universitat de València, la Estación Biológica de Doñana (CSIC), la Fundación CRAM y la Fundación Oceanogràfic realizaron el primer seguimiento por satélite de tortugas bobas post-neonatas en el Mediterráneo.
En total se estudiaron 19 tortugas recién nacidas procedentes de nidos localizados en la Comunitat Valenciana, Cataluña y Andalucía.
Cada ejemplar fue equipado con un emisor satelital que permitió conocer sus desplazamientos durante varios meses tras su liberación.
Los resultados fueron concluyentes: al menos el 59 % de las tortugas seguían vivas tres meses después de regresar al mar, una cifra muy superior a la supervivencia estimada en condiciones naturales.

La imagen de la izquierda representa a una tortuga recién nacida y la de la derecha una tortuga tras pasar por el programa Head Starting de la Fundación Oceanogràfic
Los «años perdidos» de las tortugas recién nacidas
Uno de los grandes misterios de la biología marina son los llamados años perdidos.
Tras abandonar la playa, las tortugas desaparecen durante años en mar abierto y apenas existen observaciones sobre su comportamiento.
Gracias al seguimiento por satélite, los investigadores comprobaron que la mayoría de las tortugas viajaron hacia zonas de aguas abiertas como el mar de Alborán, el mar Balear y la corriente argelina.
Estos datos permiten comprender mejor cómo utilizan el Mediterráneo durante las primeras etapas de su vida.
Sigue el recorrido de las tortugas recién nacidas
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¿Las tortugas criadas en medio controlado sobreviven igual?
Una de las dudas sobre el Head Starting era si las tortugas desarrollaban las habilidades necesarias para sobrevivir una vez liberadas.
Los resultados demostraron que las tortugas fueron capaces de alimentarse, desplazarse y adaptarse al medio natural.
Solo un grupo que sufrió una infección parasitaria durante la fase de cría mostró un comportamiento diferente, permaneciendo más cerca de la costa.
Este trabajo confirma que la cría temporal en un entorno controlado puede ser una herramienta muy eficaz para la conservación de la especie.
El proyecto Head Starting con tortugas recién nacidas
La Fundación Oceanogràfic desarrolla este programa dentro de su estrategia de conservación de la tortuga boba.
Cada temporada, cuando aparece un nido en las playas de la Comunitat Valenciana, un equipo especializado evalúa la situación y decide, junto con las administraciones competentes, las medidas más adecuadas para garantizar el éxito de la incubación.
Una parte de las crías participa posteriormente en el programa Head Starting antes de regresar al Mediterráneo.
Este proyecto forma parte de las acciones desarrolladas para favorecer la recuperación de una especie catalogada como vulnerable.

¿Por qué cada vez aparecen más nidos de tortuga boba en las playas españolas?
Durante décadas, la mayor parte de las tortugas bobas (Caretta caretta) anidaban en las playas del Mediterráneo oriental, especialmente en Grecia, Turquía y Chipre. Sin embargo, en los últimos años se ha registrado un aumento progresivo de nidos en las costas de España, Francia e Italia.
Los científicos consideran que este fenómeno responde a varios factores. El principal es el aumento de la temperatura del mar y de la arena asociado al cambio climático, que está haciendo que las playas del Mediterráneo occidental ofrezcan condiciones cada vez más favorables para la incubación de los huevos.
A ello se suma una mayor vigilancia científica, la colaboración ciudadana y el desarrollo de protocolos de seguimiento que permiten detectar nidos que hace años probablemente pasaban desapercibidos.
Este proceso podría representar una nueva estrategia de adaptación de la especie frente a los cambios ambientales, aunque todavía continúa siendo objeto de investigación.


¿Por qué es importante proteger a las tortugas recién nacidas?
Las tortugas marinas desempeñan un papel esencial en el equilibrio de los ecosistemas.
Contribuyen al mantenimiento de las praderas marinas, ayudan a controlar determinadas poblaciones de organismos y forman parte de complejas cadenas tróficas.
Proteger a las tortugas recién nacidas significa aumentar las posibilidades de supervivencia de futuras generaciones y contribuir a la conservación del Mediterráneo.

Preguntas frecuentes
Se estima que solo una de cada mil tortugas bobas alcanza la edad adulta.
Es una técnica de conservación que consiste en criar temporalmente a las tortugas recién nacidas en un entorno controlado antes de liberarlas en el mar.
Los estudios realizados en el Mediterráneo indican que esta estrategia puede multiplicar por seis la supervivencia durante los primeros meses de vida.
Es el periodo en el que las tortugas desaparecen mar adentro tras abandonar la playa y del que apenas existen observaciones directas.
La Fundación Oceanogràfic participa en el programa Head Starting junto con universidades, centros de investigación y administraciones públicas para mejorar la conservación de la tortuga boba en el Mediterráneo.
Referencia
Abalo-Morla, S., Marco, A., Tomás, J. et al. Mar Biol (2018) 165: 51. https://doi.org/10.1007/s00227-018-3306-2Survival and dispersal routes of head-started loggerhead sea turtle (Caretta caretta) post-hatchlings in the Mediterranean Sea


