Durante años, Tanya, Ninotchka y Petruska fueron tres de los animales más emblemáticos del Oceanogràfic de València. Sus sesiones de entrenamiento veterinario, sus enriquecimientos diarios y su comportamiento despertaban la curiosidad de miles de visitantes.

Por ello, cuando las morsas del Oceanogràfic se fueron, muchos se preguntaron qué había ocurrido con ellas y dónde se encontraban.

La respuesta forma parte de un ambicioso programa europeo de conservación. Su primer destino fue el Tierpark Hagenbeck, en Hamburgo (Alemania), donde comenzaron una nueva etapa dentro de un proyecto internacional de reproducción. Posteriormente, las tres morsas fueron trasladadas a Pairi Daiza (Bélgica), donde continúan actualmente formando parte del programa europeo de conservación de la especie.

¿Quieres conocer mejor a las morsas?

Si quieres descubrir sus características, alimentación, hábitat y curiosidades, consulta también nuestro artículo «Las increíbles criaturas del Ártico: las morsas».

 

 
 

¿Por qué las morsas dejaron el Oceanogràfic?

El traslado de Tanya, Ninotchka y Petruska fue una decisión planificada dentro del programa europeo de conservación de morsas.

Este tipo de programas permiten gestionar las poblaciones bajo cuidado profesional con el objetivo de mantener una adecuada diversidad genética, favorecer la reproducción y ampliar el conocimiento científico sobre la especie.

El Oceanogràfic impulsó este proyecto junto al Tierpark Hagenbeck de Hamburgo y Pairi Daiza, dos instituciones europeas con una amplia experiencia en el cuidado de morsas.

El objetivo no era simplemente trasladar animales entre zoológicos, sino desarrollar un proyecto conjunto de conservación a largo plazo.

Un viaje cuidadosamente planificado

El traslado fue cuidadosamente organizado por veterinarios, cuidadores y especialistas en bienestar animal.

Antes del viaje se planificó cada detalle relacionado con el transporte, la alimentación, los controles veterinarios y la adaptación de los animales a sus nuevas instalaciones.

Además, las tres morsas viajaron acompañadas por dos de sus cuidadores habituales, Diana Ferrero y José Luis Ropero, quienes garantizaron que durante todo el proceso mantuvieran las mismas rutinas que seguían en el Oceanogràfic.

La continuidad en la alimentación, los ejercicios veterinarios voluntarios y los programas de enriquecimiento facilitaron una transición tranquila hacia su nuevo hogar.

Así fue el traslado de las morsas Oceanogràfic

Hagenbeck: el primer paso del programa europeo

El Tierpark Hagenbeck fue el primer destino de Tanya, Ninotchka y Petruska.

Allí las tres morsas iniciaron el programa reproductor europeo junto a Odín, considerado entonces el único macho reproductor de Europa.

Durante este periodo continuaron adaptándose a las nuevas instalaciones y participaron en las actividades educativas desarrolladas por el zoológico alemán, acercando a miles de visitantes la biología y la conservación de las morsas.

Morsas del Oceanogràfic adaptándose al zoo de Hagenbeck.

De Hamburgo a Pairi Daiza: una nueva etapa para las morsas

Tras completar la primera fase del programa reproductor, Tanya, Ninotchka y Petruska iniciaron una nueva etapa en Pairi Daiza, en Bélgica.

Este parque zoológico alberga actualmente una de las instalaciones para morsas más modernas de Europa y constituye el centro de referencia del programa europeo para esta especie.

Allí continúan viviendo las tres morsas, participando en programas de bienestar animal, investigación, reproducción y educación ambiental.

El éxito del proyecto quedó demostrado con el nacimiento de la primera cría de Tanya, un importante hito para la conservación de la especie en Europa.

¿Cómo se adapta una morsa a un nuevo zoológico?

La adaptación de grandes mamíferos marinos requiere tiempo y un profundo conocimiento de su comportamiento.

Antes de cualquier cambio importante se evalúan numerosos factores relacionados con el bienestar de los animales:

  • comportamiento social;
  • respuesta al entrenamiento;
  • alimentación;
  • estado sanitario;
  • interacción con los cuidadores;
  • enriquecimiento ambiental.

El seguimiento diario realizado por veterinarios y cuidadores permite detectar cualquier cambio y adaptar el proceso a las necesidades individuales de cada ejemplar.

En el caso de Tanya, Ninotchka y Petruska, esta planificación permitió que la integración se desarrollara con rapidez y normalidad.

Un proyecto que continúa

Aunque actualmente el Oceanogràfic ya no alberga morsas, el trabajo realizado con Tanya, Ninotchka y Petruska forma parte de un proyecto de conservación que continúa dando resultados.

La colaboración entre instituciones europeas demuestra cómo la investigación, el bienestar animal y la cooperación internacional pueden contribuir a garantizar el futuro de especies tan emblemáticas como la morsa.

Su historia continúa hoy en Pairi Daiza, donde siguen participando en programas de conservación, educación e investigación.

La investigación sobre las morsas Oceanogràfic

Durante su estancia en el Oceanogràfic, Tanya, Ninotchka y Petruska participaron voluntariamente en diferentes proyectos científicos desarrollados junto a universidades y centros de investigación.

Entre ellos destacan estudios sobre:

  • comportamiento;
  • bienestar animal;
  • fisiología;
  • capacidad pulmonar durante el buceo;
  • hormonas obtenidas mediante muestras de saliva.

Estos trabajos han permitido ampliar el conocimiento científico sobre una especie de la que todavía existen muchas incógnitas y continúan siendo una referencia para futuras investigaciones internacionales.

Investigación sobre bienestar animal y fisiología de las morsas.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasó con las morsas del Oceanogràfic?

Las tres morsas fueron trasladadas inicialmente al Tierpark Hagenbeck (Alemania) dentro de un programa europeo de reproducción y posteriormente se incorporaron a Pairi Daiza (Bélgica), donde viven actualmente.

¿Por qué dejaron el Oceanogràfic?

Porque pasaron a formar parte de un programa europeo destinado a favorecer la conservación y la gestión coordinada de la población de morsas bajo cuidado profesional.

¿Dónde viven actualmente Tanya, Ninotchka y Petruska?

Actualmente viven en Pairi Daiza (Bélgica), donde continúan participando en programas de conservación, investigación y educación.

¿Quién acompañó a las morsas durante el viaje?

Los cuidadores del Oceanogràfic Diana Ferrero y José Luis Ropero acompañaron a los animales durante todo el traslado para facilitar su adaptación y mantener sus rutinas habituales.