La Carybdea marsupialis es una pequeña cubomedusa de cuerpo transparente, natación activa y cuatro largos tentáculos. Aunque pertenece al mismo grupo zoológico que algunas de las medusas más peligrosas del mundo, esta especie mediterránea presenta características y efectos muy diferentes a los de la conocida avispa de mar australiana.
El Oceanogràfic de València logró mantener esta delicada especie en sus instalaciones gracias a la adaptación de los sistemas acuáticos y a la colaboración científica con la Universidad de Alicante, el Instituto Multidisciplinar para el Estudio del Medio Ramón Margalef y la Estación Científica Montgó-Dénia.
Este trabajo permite acercar al público un organismo difícil de observar y mantener bajo cuidado profesional, además de ampliar el conocimiento sobre su anatomía, comportamiento y presencia estacional en las costas mediterráneas.

¿Qué es Carybdea marsupialis?
La avispa de mar mediterránea (Carybdea marsupialis), también conocida como cubomedusa, es una de las medusas más fascinantes y menos conocidas del mar Mediterráneo. Aunque pertenece al grupo de las cubomedusas —al que también pertenece la famosa avispa de mar australiana— esta especie presenta una biología muy diferente y su picadura no es comparable a la de las cubomedusas tropicales más peligrosas.
El Oceanogràfic de València alcanzó un importante hito científico al convertirse en el primer acuario de Europa en mantener y exhibir ejemplares de Carybdea marsupialis, una especie especialmente delicada cuyas características hacen muy complejo su mantenimiento bajo cuidado profesional.
Este logro ha sido posible gracias a la experiencia del equipo técnico del Oceanogràfic y a la colaboración con la Universidad de Alicante, el Instituto Multidisciplinar para el Estudio del Medio «Ramón Margalef» y la Estación Científica Montgó-Dénia, instituciones que investigan desde hace años la biología y ecología de esta singular medusa.
¿Qué es la avispa de mar (Carybdea marsupialis)?
La avispa de mar (Carybdea marsupialis) pertenece a la clase Cubozoa, un grupo de cnidarios conocido por presentar una umbrela con forma aproximadamente cúbica, cuatro tentáculos y un sistema sensorial mucho más desarrollado que el de la mayoría de las medusas.
A diferencia de otras medusas, las cubomedusas son excelentes nadadoras. No dependen únicamente de las corrientes marinas, sino que pueden desplazarse activamente, modificar su trayectoria y reaccionar ante los estímulos del entorno gracias a un complejo sistema nervioso y visual.
Se trata de una especie propia del Mediterráneo que aparece principalmente durante los meses cálidos y cuya presencia en nuestras costas es objeto de numerosos estudios científicos.
¿Dónde vive la avispa de mar mediterránea?
Carybdea marsupialis habita principalmente en el mar Mediterráneo, especialmente en zonas costeras de poca profundidad durante los meses de verano y principios de otoño.
Las investigaciones realizadas en el litoral mediterráneo español muestran que la temperatura del agua desempeña un papel fundamental en la aparición estacional de esta especie, aunque también intervienen otros factores ambientales como la disponibilidad de alimento, las corrientes y las características del fondo marino.
Su presencia puede variar considerablemente entre unos años y otros, por lo que los científicos realizan un seguimiento continuo de sus poblaciones para comprender mejor su ecología.

¿Es la misma avispa de mar que vive en Australia?
No.
Aquí conviene aclarar una confusión muy habitual.
El nombre común «avispa de mar» se utiliza para diferentes especies de cubomedusas.
En el Oceanogràfic se emplea este nombre para referirse a la especie mediterránea Carybdea marsupialis.
Sin embargo, cuando los medios de comunicación hablan de la avispa de mar más peligrosa del mundo, normalmente se refieren a Chironex fleckeri, una cubomedusa que vive en las costas tropicales del norte de Australia y del Indo-Pacífico.
Aunque ambas pertenecen a la misma clase zoológica, presentan importantes diferencias.
| Carybdea marsupialis | Chironex fleckeri |
| Propia principalmente del Mediterráneo | Presente en aguas tropicales del Indo-Pacífico, especialmente el norte de Australia |
| Posee cuatro tentáculos, uno por esquina | Presenta numerosos tentáculos agrupados en cada esquina |
| Su picadura puede ser dolorosa | Su envenenamiento puede ser extremadamente grave y potencialmente mortal |
| Es de tamaño relativamente reducido | Puede alcanzar dimensiones considerablemente mayores |
La expresión “avispa de mar” se utiliza de manera ambigua para diferentes cubomedusas. En el lenguaje divulgativo suele identificar sobre todo a Chironex fleckeri, por lo que no conviene usarla como si fuera sinónimo exclusivo de Carybdea marsupialis.
La especie mediterránea posee veneno y su contacto no debe minimizarse. Se han documentado picaduras capaces de provocar dolor intenso, lesiones cutáneas y, en casos poco frecuentes, manifestaciones sistémicas prolongadas. Sin embargo, su peligrosidad no es equiparable a la de las grandes cubomedusas tropicales.
¿Cómo es el ciclo vital de una cubomedusa?
El ciclo biológico de Carybdea marsupialis incluye una fase de medusa y otra de pólipo.
Las medusas adultas producen gametos y, después de la fecundación, se desarrolla una larva plánula. Esta larva se fija al sustrato y da lugar a un pequeño pólipo.
El pólipo puede multiplicarse de forma asexual. Cuando se dan las condiciones ambientales adecuadas, experimenta una metamorfosis y se transforma en una medusa juvenil. En esta especie, el proceso ha sido descrito como una modalidad modificada de estrobilación.
De forma simplificada:
Medusas adultas → gametos → fecundación → larva plánula → pólipo → metamorfosis → medusa juvenil → medusa adulta
El conocimiento de estas fases resulta esencial para mantener la especie en un entorno controlado. La fase de pólipo requiere condiciones diferentes a las de la medusa adulta y puede pasar prácticamente inadvertida por su pequeño tamaño y su ubicación sobre superficies sumergidas.
¿Por qué es tan difícil mantener cubomedusas en un acuario?
Mantener una Carybdea marsupialis bajo cuidado profesional exige reproducir unas condiciones muy precisas.
Su natación activa y direccional supone un reto diferente al planteado por especies más dependientes de las corrientes. Además, sus tentáculos son largos y delicados y pueden dañarse si entran en contacto repetidamente con paredes, elementos decorativos, conducciones o sistemas de filtración.
Por ello, el equipo del Oceanogràfic tuvo que adaptar aspectos como:
- la forma y dimensiones del tanque;
- la circulación del agua;
- la velocidad y orientación de las corrientes;
- la protección de desagües y elementos técnicos;
- la temperatura;
- la calidad del agua;
- la iluminación;
- la disponibilidad y el tamaño del alimento.
Los sistemas deben mantener a los animales suspendidos y permitirles nadar sin que los tentáculos se enreden o sufran abrasiones. Al mismo tiempo, la corriente no puede ser tan intensa que interfiera con su desplazamiento activo.
La colaboración científica hizo posible el proyecto
La llegada de esta cubomedusa al Oceanogràfic fue posible gracias a la colaboración con la Universidad de Alicante, el Instituto Multidisciplinar para el Estudio del Medio Ramón Margalef y la Estación Científica Montgó-Dénia.
La costa de Dénia constituye una de las zonas donde la especie ha sido estudiada durante años. Los trabajos científicos han analizado su distribución, la abundancia de ejemplares adultos y juveniles y la influencia de variables como la temperatura, la salinidad, la profundidad o las características del fondo.
Esta cooperación permite trasladar el conocimiento obtenido en el medio natural al cuidado de los animales en el acuario. A su vez, mantener ejemplares bajo condiciones controladas facilita observaciones sobre su natación, alimentación, crecimiento y anatomía que serían mucho más difíciles de realizar en el mar.

El Oceanogràfic y la investigación sobre medusas
El trabajo con esta especie se integra en una línea más amplia de estudio, mantenimiento y reproducción de organismos gelatinosos.
El Oceanogràfic ha desarrollado experiencia con especies mediterráneas como Pelagia noctiluca y Rhizostoma luteum, cuyos ciclos de vida, necesidades alimentarias y sistemas de natación plantean desafíos muy diferentes.
Este conocimiento se aplica actualmente en instalaciones especializadas como Medusa Lab, donde los equipos técnicos y científicos estudian las distintas etapas de desarrollo de estos animales y perfeccionan los procedimientos necesarios para su cuidado.
La colaboración entre acuarios, universidades y centros de investigación resulta esencial. Permite compartir pólipos, protocolos, observaciones y resultados científicos, reduciendo la necesidad de obtener continuamente animales adultos del medio natural.
Preguntas frecuentes
Es una cubomedusa mediterránea caracterizada por su umbrela transparente de forma aproximadamente cúbica, sus cuatro tentáculos y su sistema visual compuesto por 24 ojos.
Se encuentra principalmente en el mar Mediterráneo y puede aparecer estacionalmente en aguas costeras poco profundas, especialmente durante los periodos cálidos.
No se considera equivalente a las cubomedusas tropicales potencialmente mortales, pero su picadura puede ser dolorosa y ocasionar reacciones cutáneas o, excepcionalmente, síntomas sistémicos. Debe evitarse siempre el contacto directo.
No. La avispa de mar australiana suele referirse a Chironex fleckeri, una cubomedusa distinta, de mayor tamaño y con un veneno mucho más peligroso.


