Los módulos ubicados en la instalación del Ártico acercan la fragilidad de los mares helados a los visitantes a través del arte, el juego y la divulgación


Catorce artistas locales firman la nueva exposición bajo la dirección creativa del diseñador MacDiego


El itinerario se completa con una intervención del pavimento que recrea una banquisa polar fragmentada

 

El Oceanogràfic de València ha presentado hoy una nueva galería interactiva en el perímetro exterior de la instalación del Ártico, una intervención concebida como un recorrido expositivo que combina ilustración, contenido científico y participación del visitante a través del juego.

El proyecto introduce una nueva forma de aproximarse a los ecosistemas polares mediante un itinerario interactivo que utiliza el arte y recursos didácticos como herramienta para explicar los efectos y la fragilidad de estos entornos.

La galería se articula a través de una serie de trece módulos con información, elementos visuales y mecanismos participativos. El recorrido está concebido como una experiencia abierta, en la que el público puede detenerse, explorar y acceder a los contenidos de una forma progresiva.

El proyecto ha contado con la participación de los ilustradores locales Paloma Lapalo, Silvia López, Javier Tostado -Estudio Inspira-, Vicente Perpiñá, Carles Tarazona, Pedro Oyarbide, Ariadna González, Alex DG, Llüisa Penella, Savage Joys, Víctor Puchalski, Elías Taño y Claudia Cantador. Algunos de ellos resultaron afectados por la dana de 2024, que dañó sus estudios y condicionó su actividad profesional durante meses. Su integración en esta iniciativa supone un impulso a su recuperación y una oportunidad para visibilizar su trabajo en un espacio de gran proyección pública como es el Oceanogràfic (CACSA – GVA).

Cada ilustrador ha trabajado sobre uno de los módulos temáticos y, a partir del contenido, ha desarrollado su propuesta visual.

El proyecto ha permitido que cada pieza incorpore un estilo propio, manteniendo una coherencia general bajo la dirección del diseñador valenciano MacDiego, encargado de coordinar el conjunto y definir la línea visual.

El Ártico explicado desde el juego y la imagen
Los contenidos se estructuran en distintos bloques que permiten abordar el medio marino desde diferentes enfoques. Algunos módulos presentan la biodiversidad de los océanos a través de ilustraciones que sintetizan especies y hábitats. Otros se centran en explicar los procesos que afectan a los ecosistemas polares mediante esquemas y recursos gráficos.

Una parte del recorrido se dedica a mostrar cómo determinadas especies se ven afectadas por los cambios en su entorno. A través de mecanismos como piezas móviles o fichas giratorias, el visitante puede descubrir de forma directa el impacto sobre animales como tortugas marinas, tiburones, corales, pingüinos u osos polares.

La propuesta incorpora mensajes que acompañan la experiencia y conectan el contenido científico con la necesidad de conservar los océanos.

Una intervención que transforma el espacio
Toda la intervención comparte una misma identidad visual inspirada en el movimiento Memphis, caracterizado por el uso de colores intensos, formas geométricas dinámicas y composiciones que rompen la rigidez del diseño tradicional. Esta estética aporta coherencia al conjunto y permite integrar la diversidad de estilos de los distintos artistas dentro de una propuesta gráfica común.

La renovación no se limita únicamente a los módulos. El pavimento del anillo exterior del Ártico ha sido completamente intervenido para recrear una superficie helada fragmentada que acompaña al visitante durante todo el recorrido y que ha sido creado por el artista Martín Forés. El suelo simula una banquisa polar en proceso de deshielo, generando un paisaje visual que refuerza el mensaje central de la exposición.

El rediseño del perímetro Ártico transforma una zona de paso en un espacio inmersivo, más visual, más participativo y conectado con los desafíos climáticos actuales.

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